
De cuando en cuando y de fuentes poco fiables, alguien dice que ha visto un cangrejo, pero la prueba palpable del hecho (poner un cangrejo sobre la mesa.) nadie la ha hecho.
El parque natural del Montsant hizo en su día un estudio y, en vista de su práctica desaparición, estableció un criadero en un lugar secreto para repoblar arroyos y por lo tanto el río, con el cangrejo autóctono.
Para despejar de una vez la duda, hemos decidido hacer un estudio metodológico y racional del problema, realizando una investigación exhaustiva sobre la desaparición del cangrejo autóctono.
Dicho estudio nos ha llevado largo tiempo y muchos kilómetros. Abarcamos el río desde su nacimiento, en las altas fuentes del Ciurana, hasta su unión con el Ebro. Ha servido para acercarnos, ni que sea mínimamente, a los motivos que han causado su desaparición y a la problemática de su reintroducción.
EL CANGREJO AMERICANO
Es una especie invasora traída de los pantanos de Luisiana. Su hábitat ideal son ríos fangosos, pantanosos, deltas etc. y constituye una grave plaga a la que dedica mucho tiempo y dinero para su erradicación. En el río Ciurana nunca ha existido y si alguna vez hubo como dicen algunas personas actualmente no existe o está exterminado.
EL CANGREJO AUTOCTONO; como su nombre indica es autóctono y su hábitat son arroyos y pequeños ríos de agua corriente regular, fundamentalmente calizos, soportando muy mal la contaminación del agua.
La creación del pantano de Ciurana y el desvío de gran parte del caudal del río hacia las zonas turísticas de la costa, supuso un grave problema para los cangrejos, a los que se privó de su hábitat natural. Esta grave situación sólo fue paliada en parte por la obligación de atender las necesidades tanto de riego como de boca de los pueblos de su ribera, lo que conllevaba a realizar frecuentes desembalses en su cauce, sobre todo en verano.
En macroproyecto de la gran tubería paralela al río a lo largo de su cauce para atender estos pueblos ha suprimido los desembalses que permitían un caudal biológico mínimo para la subsistencia de muchas especies. Ahora toda el agua va por la tubería o directamente a la ciudad o a la costa para el turismo, y el río en verano se ha convertido en una serie de charcos paupérrimos, un humedal que raramente aflora a la superficie, donde las posibilidades de cría y supervivencia del cangrejo autóctono son nulas.
No hay cangrejos, y si se reintroducen sin corregir las causas de su desaparición será tiempo y dinero perdido. Nos duele que otra especie endémica de algunos ríos de montaña se haya perdido por los intereses inmobiliarios y turísticos y por una mala gestión del agua.
EN RESUMEN: SI TODA EL AGUA ES PARA NOSOTROS Y NADA PARA LA NATURALEZA, NO PUEDEN HABER CANGREJOS NI OTRAS MUCHAS ESPECIES.
NADA QUE HACER
No hemos sido los únicos en efectuar este estudio, también lo han hecho otros grupos ecologistas por su cuenta y las autoridades del parque Natural del Montsant, nuestra opinión corroboran y confirman sus estudios
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